CUANDO SE LES DEBE DAR FORMACIÓN A LOS TRABAJADORES EN MATERIA DE PRL

 

 

El primer punto del articulo 19 de la ley 31/1995 de PRL, ya nos indica que el empresario deberá garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia de prl. ¿pero cuando es suficiente?, ¿Cuándo obligatoria?

Obligatoria siempre, cada trabajador, debe ser informado y formado antes incluso de iniciar su actividad laboral. ¿pero es suficiente la formación que recibe?

 

Según fuentes del INSHT, prácticamente el 40% de los trabajadores no tiene formación de los riesgos de su lugar de trabajo, llegando a rozar el 45% en caso de trabajos temporales.

 

Si omitimos las actividades de construcción, metal, cristal, madera y todas aquellas actividades que se incluyen en el Anexo 1 donde por convenio, los trabajadores deben poseer una formación en PRL mínima de 20 Horas, otros sectores reciben formación insuficiente, y en muchos casos, impartida sin demasiadas garantías.

 

La formación debe ser amena, participativa, estructurada claro está, pero sobre todo eficaz. Que los propios alumnos participen, que se preocupen en el porqué, de lo que se les está enseñando, ello es garantía de que se ha impartido una buena formación, de que esos trabajadores han aprendido, de que ellos mismos llevaran a termino las buenas practicas sobre las que han sido informados y, sobre todo, garantía de que el porcentaje de siniestralidad que pudieran producirse disminuirá notablemente. Estarán bien formados y preparados para desarrollar la actividad en su lugar de trabajo de forma segura y responsable.

Cultura preventiva… ¿necesaria?

Sin existir como tal una definición específica para la “Cultura Preventiva”, entendemos de ella que es el conjunto de actitudes y creencias positivas, existentes en una empresa con respecto a la gestión de Seguridad y salud en el Trabajo.
¿Pero es realmente necesaria?
Las estadísticas han demostrado a lo largo de esta crisis financiera vivida estos últimos años, un repunte elevado de los accidentes laborales. Queda con ello constatado que prima la productividad por encima de la seguridad, sin tener en cuenta los riesgos que esto llega a ocasionar.

La ley 31/1995, establece las obligaciones que tiene el empresario en materia de Prevención de Riesgos Laborales. Aunque en época de vacas flacas queda mas que demostrado los recortes que se aplican en materia de Prevención.
Hoy día en prácticamente la totalidad de carreras universitarias, y ciclos formativos existen asignaturas donde se trata la prevención de riesgos laborales, ¿pero esto llega a ser suficiente? Memorizar la ley antes mencionada, vomitarla en el examen y se acabo la prevención.
Posiblemente debieran incluir el coste de la no prevención, el coste material, el coste personal y el coste económico, crear conciencia preventiva desde la etapa estudiantil y quizás solo quizás los trabajos del futuro lleguen a un nivel de seguridad donde no se produzcan accidentes laborales.